Se dicen pletóricos y
dispuestos a no abandonar la lucha que iniciaron el pasado viernes,
cuando iniciaron un encierro indefinido en el centro de salud de la
calle Bolivia. Son los médicos y personal de enfermería eventual del
sur de Pontevedra (70 médicos y 300 enfermeros), el colectivo que
asume tanto las bajas, vacaciones y permisos de otros facultativos
de atención primaria como las guardias extrahospitalarias durante
las noches, los fines de semana y los días festivos.
"No pedimos dinero; esto es
una cuestión de dignidad y de buscar soluciones a un sistema laboral
que nos tiene agotados y frustrados; tenemos jornadas de 36 horas,
contratos por días y hasta por horas. Y quien se resiente de este
sistema es el paciente", aseguran.
Dos días después de
iniciada la movilización, que no impide la normal atención de los
enfermos, el centro de salud de la calle Bolivia ha adquirido un
singular carácter reivindicativo. Decenas de carteles por la fachada
y el vestíbulo dan la bienvenida a los pacientes. Una mesa de
recogida de firmas de apoyo (ayer a mediodía ya sumaban un millar)
confirma lo excepcional de la situación.
En el interior, en una
pequeña sala de reuniones, una docena de personas -el número es
variable-, ocupa el tiempo en la lectura del periódico, la
conversación o la atención de las visitas. En ocasiones, como ayer,
hijos de los encerrados les acompañan y se afanan en dibujos para
colocar junto a los carteles reivindicativos de las paredes. Cada
ocho horas se relevan para descansar, comer o acudir a su trabajo.
Así piensan seguir hasta
que "esto se arregle definitivamente, porque esta movilización no
tiene vuelta atrás, es un punto de inflexión de la que o sale
solucionada la situación de la atención primaria o nos vamos todos
al paro", comenta Miguel Mosquera, el portavoz.
Si los responsables del
Sergas y de Sanidade "siguen sin prestar atención, habrá más
movilizaciones, pacíficas y garantizando la atención a los
pacientes, pero contundentes; esto va in crescendo",
anuncian.
En paralelo, cartas a la
ministra de Sanidad, Ana Pastor, "que sólo viene a recibir homenajes
o a firmar convenios con Portugal para arreglar problemas privados",
al conselleiro de Sanidade y a la Xunta "por haber degradado la
atención primaria hasta hacerlo retroceder 20 años" y hasta al
Colegio Médico, por su silencio y por estar "en manos del PP".