Tres facultativos y un enfermero, de los 50 que están en cerrados
desde el pasado viernes en el Servicio de Urgencias de la calle
Bolivia reivindicando mejores condiciones laborales, decidieron ayer
a las siete de la tarde ponerse en huelga de hambre.
Los huelguistas son los médicos Jorge Cameselle, Antía Fandiño y
María del Mar Martínez y el enfermero Xurxo Porrit.
Los sanitarios piden que el Sergas intervenga en el conflicto y la
Policía custodia el recinto desde el momento en que se decretó la
huelga de hambre.
El portavoz de los sanitarios Miguel Mosquera, señaló que «intenté
disudirlos pero lo habían hablado con sus familias».
Antes de decidir la huelga de hambre los sanitarios mantuvieron ayer
una reunión con el candidato socialista al Senado, Carlos Príncipe.
Príncipe le dijo al portavoz, Miguel Mosquera que comparte sus
reivindicaciones y que considera que es urgente encontrar una
solución rápida que permita garantizar una mínima estabilidad en el
empleo para estos profesionales en el sistema público de salud.
Según Carlos Príncipe, los contratos que se firman día a día en
jornadas prolongadas que pueden alcanzar las treinta y seis horas no
son sistema para garantizar la calidad de la asistencia sanitaria
pública.
El BNG también ha criticado los contratos basura y los candidatos
nacionalistas han recordado que Castrillo pidió en el 2000 un
incremento de profesionales.