Una ambulancia del 061 esperaba en la puerta del
servicio de urgencias de la viguesa calle Bolivia a los tres médicos
y el enfermero con contratos basura. Así finalizaban once días en
huelga de hambre. Un centenar de sanitarios hicieron un pasillo para
aplaudir a los huelguistas, quienes deberán ingresar en el hospital
durante varios días para recuperar su salud.
El encierro, iniciado el día 6, quedó desconvocado después de que el
Sergas y los sindicatos (CC.OO., Cesmsatse, CIG, CSI-CSIF, SAE y
UGT) aprobasen un preacuerdo que, a partir de junio, eliminará 900
contratos de refuerzo y creará un millar de plazas estables en un
plazo de dos a tres años. Además, los contratos eventuales se
convertirán en vinculados. También se iniciará un proceso de
creación de plazas en urgencias a las que los profesionales
accederán en condiciones de igualdad. Y se pretende que el Sergas y
no el 061 organice el servicio de urgencias en atención primaria.
«Terminan así cuatro años en los que urgencias nos contrataba por un
día y al otro nos daba de baja. Es un gran avance», explicó Carlos
Robiles, representante de los médicos del área de A Coruña.
El Sergas criticó la huelga pues la sanidad gallega ya negociaba
desde el pasado noviembre un modelo de contratación de urgencias
extrahospitalarias con los sindicatos. Al nuevo sistema de
contratación de plazas de médico de familia y personal de enfermería
podrán sumarse los profesionales apuntados en las listas de
contrataciones eventuales, integradas por 600 médicos y 500
enfermeras.
La Consellería de Sanidade se comprometió a poner en marcha un
proyecto piloto de contratación en junio, previo al cierre del pacto
en noviembre. También anunció una convocatoria de oposiones en el
2005 y recordó la reciente creación de 5.000 plazas, 800 de atención
primaria. El Sergas también creó cien puntos de atención continuada
en Galicia.
(e. v. p. | vigo)
Los huelguistas perdieron seis kilos de
peso y su experiencia se publicará en una revista científica
Dos litros y
medio de suero de limón, azúcar y agua diarios y dosificados. Ésta
es la fórmula de la poción mágica que permitió a los tres médicos y
al enfermero salir por su propio pie del servicio de urgencias,
donde permanecieron once días en huelga de hambre. Sólo se
alimentaron del suero con sabor a limonada y vitaminas. Adelgazaron
seis kilos de media y su estado de salud es «bueno», según el
diagnóstico que realizó la jefa del equipo clínico que les chequeó
todos los días. «A estas alturas, otra persona sin cuidados correría
peligro», explicó la doctora.
El equipo médico realizó una toma de datos con criterio científico
de toda la experiencia en la que «no se puso en riesgo la vida de
los huelguistas». El estudio finalizará dentro de tres días cuando
los cuatro protagonistas salgan del hospital tras someterse a varios
controles de salud. Una vez en su casa, continuarán una dieta
estricta antes de poder saborear una ensalada o un filete.
Los resultados del estudio se enviarán a una revista científica,
según adelantó Jorge Cameselle tras finalizar ayer la huelga. «La
sensación de hambre desapareció a las 24 horas. El resto de los días
tuvimos una sensación física y mental de sosiego. Y, once días
después, puedo hablar de comida sin problemas», explica Cameselle
tras beber un sorbo del suero. «Me siento descansado y bien,
pletórico. De haber corrido peligro, nos habríamos retirado», dice.
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